miércoles, 17 de marzo de 2010

Divagaciones de un Spankee vocacional

Alfonsino Retorní (argentino, spankee por vocación; adicto a los latigazos y a la autoflagelación y miembro usual del círculo de conocidos del Sr. Arín Dodó), salió a pasear una tarde al perro de su querida Rosaura (tarea que él acepta con santa devoción). Ella le puso esa penitencia para expiar el pecado que cometió el “atolondrado” Alfonsino al irse temporalmente con una chica de barrio más joven que él, y así encontrar miles de azotes que conformasen su estructura muscular. Ya ven, ella nunca le perdonó, pero tuvo esa deferencia.
Como decía, Alfonsino estaba paseando al perrito cuando empezó a oler por todos lados a estiércol. Ese olor en su juventud le atormentaba el olfato, pero ahora, ya en el principio de su ocaso, parece que sus pituitarias lo aceptan con agrado. No sabe si ese cambio se debe a la edad o a una manera distinta de enfrentarse sus sentidos a la realidad. Digo esto porque a medida que completaba el paseo a la vez que recogía con una bolsita las cacas del perrito y éste le alegraba la vista con una perspectiva frontal de su ojito trasero, Alfonsino se preguntaba también acerca de sus gustos musicales y de la concepción que tiene actualmente de ese arte.
Antes, cuando escuchaba a tipos como Mick Hucknall, el cantante pelirrojo de Simply Red, cantando temas como Heaven o Holding Back the Years se le erizaba la piel con esas piezas de soul refrescante que le hacían más llevaderas sus solitarias noches en busca de una “ama”. Otros temas como Red Box o Look At You Now le imprimían el ritmo apropiado para recibir los ansiados azotes. Y canciones como Jericho o la misma Picture Book le daban la tranquilidad y relajación necesarias para esperar entre sesión y sesión de rutina sadomasoquista. En esa época todo eso estaba muy bien, pero ahora, en los tiempos que corren, Alfonsino piensa que ya no merece la pena volver hacia los mismos pasos. Está cansado de la “dictadura” del compás 4 x 4, de las armonías típicas y de los cambios previsibles de tonalidad. Al igual que hay que disfrutar del sexo en toda su extensión, opina Alfonsino, también hay que explorar otros caminos musicales más extensos.
Por eso no escucha ahora tanto a Simply Red ( su primer disco Picture Book, que según Alfonsino es el único que merece la pena) y a otros grupos como The Cars, cuyo primer disco también es excelente, con canciones como My Best Friend’s Girl o Just What I Needed, piezas nuevaoleras como pocas. ¡!Vaya pedazo de disco!!. Y eso que Ric Ocasek nunca quiso ser músico (otro procesador de ideas, como otro conocido del Sr. Dodó…)
Alfonsino ahora prefiere músicas como las de Ravi Shankar, en discos como The Sounds Of India; sin una tonalidad determinada, si armonías fijas y casi todo dejado a la improvisación libre y expansión del espíritu.
Ravi Shankar ha dicho alguna vez que se siente infeliz porque nunca llega a donde quiere llegar. Bueno, así está también Alfonsino. Nunca está satisfecho por mucho que le zurren. ¡! Que le vamos a hacer ¡!, si la vida es imperfecta y siempre está llena de incertidumbres. Espero sinceramente que tanto Ravi Shankar como Alfonsino Retorní se encuentren alguna vez a si mismos y uno encuentre la pureza en sus sonidos y el otro en el sufrimiento y en la pesadilla de los latigazos.

Atentamente


Arín Dodó

miércoles, 10 de marzo de 2010

Hijo de un músico amigo, de Buñol, desaparecido

Laura Gómez Palma, bajista de Loquillo y de Coque Maya y buena amiga de los Arín Dodó nos ha pedido que difundamos la desaparición del hijo de un compañero de Buñol. No es un bulo de los que circulan por la red. Es alguien que conocemos así que aquí pongo el enlace donde podéis ver las fotos del chaval. Suerte y ánimo a su familia.
http://lauragomezpalma.blogspot.com/2010/03/coque-y-benjamin.html

viernes, 19 de febrero de 2010

Esquizofrenias, manías y debilidades varias

Una de las razones por las que Bobo; personaje ambiguo y heterodoxo, amigo personal del Sr. Arín Dodó, dotado de varias personalidades y al que le gusta viajar interiormente para satisfacerlas (dice que no hace falta ir a la playa, a la montaña, o a visitar ninguna ciudad, siempre que se pueda viajar por el interior de uno mismo); padece de una enfermedad mental parecida a la esquizofrenia y es un pobre demente con sus claros y oscuros y una irregular trayectoria vital; ya digo, una de las razones, es haber escuchado en un momento no muy adecuado de su inestable existencia un disco de Love del año 1967 titulado Da Capo. Tiene una pieza llamada Revelation que dura más que todas las demás juntas, y también otras, como “Stephanie Knows Who”, que te hace recuperar el sosiego perdido al escuchar Revelation. Es un disco con doble personalidad y con dos caras totalmente distintas (comentario muy apropiado para un antiguo LP). Así está el pobre Bobo.

Una vez Bobo fue a la Calle Constantinopla, en Nueva Orleáns, a visitar el lugar donde nació su admirado Ignatius Reilly; y se encontró con las bandas de desfile y los cánticos salvajes de los sacerdotes vudú de un disco de 1968 llamado Gris – Gris; de Dr. John, The Night Tripper. El primer tema, Gris-Gris Gumbo Ya Ya, hizo que se tambaleara su desequilibrada sesera, pero pudo aguantar para tomar el primer avión a New York y allí se relajó en el CBGB's OMFUG escuchando las espartanas armonías de los Ramones.

Bobo no es muy amigo de la tecnología, no le gustan los GPS y no los necesita para desplazarse por su interior en sus momentos de lucidez; tampoco le gustan los Iphone, porque le recuerdan a los señores y señoras prepotentes que viajan en sus Audis Todoterreno apabullando a los que ven debajo de ellos, sin darse cuenta que sus espíritus no están a la misma altura. Él prefiere su máquina de escribir Olivetti, con el sonido de las teclas que le recuerda a algún disco de Brian Eno…no recuerda cuál, pero les puedo dar alguna pista: Here Comes The Warm Jet, o Before and After Science, quizá sea alguno de esos. Como los tenía grabados en cinta magnetofónica hace mucho que no los oye.

Y por último, Bobo responsabiliza de su desdoblada personalidad a Rod Stewart. No puede ser más esquizofrénico tener horteradas como Do you Think I’m Sexy? y maravillas como Miss Judy’s Farm con los Faces. Bueno, aunque eso ya es otra historia que se contará en otro momento…

Saludos de Bobo desde New York, Lesotho y Constantinopla.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Horse Latitudes - The Doors

“Horse latitudes”, de The Doors y Jim Morrison es una rareza en la discografía de este grupo. Me gusta por el sonido de sus palabras, no por el significado de las mismas; y por su caótico acompañamiento musical. Me recuerda a una frase de Jack Kerouac: Hay una sugerencia de liberación de toda categoría rígida, de libertad total. Se aspira lograr la espontaneidad absoluta, que no sólo es típica del jazz sino que también responde al deseo budista de liberar al ser del razonamiento analítico. Se podría aplicar también esta frase a varios temas de John Zorn.

Atentamente

Arín Dodó

Heart and soul - Joy Division

“Heartandsoul”delálbum“Closer”deJoyDivision1980estanmelancólicacomolapersonalidaddesucantanteIanCurtisquesesuicidócon23añosdespuésdever“Strotzek”deWernerHerzogdiscutirconsumujerporserincapazdedejarasuamanteydarleunúltimoataquedeepilepsiaEsoalmenosesloquecuentalapelícula“Control”unlujoenblancoynegroquenoesmuynormalverenestostiempos.AtentamenteArínDodó.

La consagración de la primavera

Alparecer,estaobradeIgorStravinskyfuerevolucionaria,rompedoraparasuépocaDicenqueeslaobramusicalmásrevolucionariadelahistoria...ElTeatrodelosCamposElíseosdeParístemblóensuestreno.Nosóloporlosatuendosdelosbailarines,quellevabanpocaropa;oporelargumento,quetratabadelsacrificioritualdeunajovenvirgen,elegidaparacelebrarlallegadadelaprimaverabailandohastalamuerteantesutribu;sinoporlaobramusicalensí,queutilizarecursospercusivossalvajes,sinapenasutilizarinstrumentosdeestafamilia.Seusalaorquestacomoungigantescoinstrumentodepercusión.Suestrenofueunfracaso,elpúblicoabucheólaobraantesdefinalizar.Éstaproduceeneloyenteunasensacióndeimprevisiónydesorden“Lasrondasprimaverales”esunpequeñofragmento,queproduceunasensaciónlúgubrecomosiseauguraselamuerte.AtentamenteArínDodó.

jueves, 28 de enero de 2010

Crónica de un encuentro fructífero e inesperado.

Un sábado de Enero. A eso de las 7.15.
El Sr. Arín Dodó pasea por la calle Arenal con su inseparable aprendiz.
Le entran ganas de mear
(no sabe si es por la próstata,
ya tiene edad para eso;
o porque su vejiga es hiperactiva,
pero le da igual,
... el caso es que se está meando).

- Entremos en ese bar , le dice al chico.

Entran con paso indeciso,
detrás de unas chicas,
(que buscan, lo mismo que ellos; el servicio),
intentando esquivar la mirada desconfiada de los camareros.

De pronto oyen una voz:
!! Sr. Dodó !!, !! Qué sorpresa !!.
No, no es ningún camarero sancionando su actuación.
Es nada más y nada menos que Don Petín,
personaje muy astuto y bastante estoico
(dice de sí mismo que se apaña con un par de cigarrillos y un plato de verdura para pasar el día).
Hombre de conversación incansable y amena
que hacía dos años al que el Sr. Dodó no veía...
asi que imagínense el alegrón mutuo.
Después de un efusivo abrazo y de las presentaciones correspondientes,
Don Petín habla de la comida del día
[judias verdes guisadas
con un sofrito de tomate,
cebolla,
pimiento verde,
un ajo machado con comino,
buen aceite de oliva y un huevo cocido
(Don Petín es hombre de buen gusto, aunque sencillo)],
y el aprendiz incansable, devorador sistemático de imágenes,
empieza a hablarle de las cuatro versiones que hay de Blade Runner.
Don Petín, al cabo de un rato,
dirigió habilmente la conversación hacia su terreno favorito:
la música.
Y como eso es lo que nos pide, de eso vamos a hablar.

La pareja, con entusiasmo, recuerda
noches largas del mes de julio,
en las que el Sr. Dodó, por ejemplo,
aprendió que Andy Rourke no era
el protagonista del “Corazón del Ángel”,
sino el bajista de The Smiths
“Reel around the fountain”, “Suffer little children”…
Cuando Morrisey no era el viejecito gurú de los gafapastas de ahora…
Entonces empezaron a conocer el “Closer” de Joy Division
(al Sr. Dodó se le tambalearon
sus planteamientos musicales iniciales al oir “Atrocity Exhibition”…
también le pasó eso con el “Swordfishtrombones” de Tom Waits,
y más recientemente con el Pierrot Lunaire de Schöenberg
y la música microtonal de Julian Carrillo).

La conversación,
interrumpida a veces
con paréntesis culinarios sobre nuevos platos de verduras frescas,
siguió,
mencionando a Mercán Dedé, Mulatu y John Zorn…
los nuevos descubrimientos dodoístas.

- Mire vd. Don Petín, debería escuchar Askname,
de Mercán Dedé
y el disco Spy vs Spy,
de Jhon Zorn,
en el que hace versiones salvajes de Ornette Coleman…
con dos saxos, uno a cada lado del estéreo
y dos baterías atronadoras.

Fue un rato muy agradable el que pasaron
Don Petín, el Sr. Dodó
y el incansable aprendiz
(éste confesó que por poco se desmaya de la impresión
que le produjo conocer al auténtico Don Petín,
después de oir hablar de tan honorable personaje durante años…
los más tiernos de su infancia,
que es donde las cosas quedan grabadas para siempre).

Esperamos sinceramente que esto se vuelva a repetir muchas veces.

Atentamente

Arín Dodó.